En Alfyr Asesores sabemos que en la actualidad, son muchos los que sufren estrés laboral asociado al trabajo.

El estrés laboral es un problema que no sólo provoca la saturación física y mental sino que, además, genera consecuencias para su salud y para el entorno.
Éste puede estar originado por una excesiva carga de trabajo, un elevado nivel de responsabilidad, unas relaciones sociales insatisfactorias, mala planificación de turnos y horarios o, incluso, por una remuneración inadecuada.

Aunque claramente es responsabilidad de cada empresa garantizar unas condiciones laborales saludables, cada uno de nosotros podemos hacer mucho para prevenirlo. Y es que siguiendo una serie de consejos podemos mejorar nuestra calidad de vida, que al fin y al cabo, es de lo que se trata.

Habla con tu entorno laboral.

En muchos casos, la falta de apoyo que el trabajador recibe por parte de jefes o compañeros suele ser un desencadenante del estrés; lo mejor que puedes hacer es hablar con tranquilidad, sin enfados ni discusiones, exponiendo con claridad lo que te ocurre; si el resto de personas continúa con la misma actitud, no le hagas caso, céntrate en tu trabajo y pasa de aquellos que quieren minar tu moral. Ya sabes que hablando se entiende la gente y, si no, peor para ellos.

Practica yoga o cualquier técnica de relajación.

Ni te imaginas el poder que tiene tu mente. Lo que debes hacer es entrenarla y para ello puedes llevar a cabo clases de yoga o meditación. El bien que te puede hacer es increíble ya que su práctica aumenta la actividad de las zonas del cerebro que se encargan de las emociones positivas y, eso, es lo que te conviene ahora mismo.

Descansa en el trabajo.

Rendirás más si descansas, aunque sea un minuto, por cada hora de trabajo. Puedes ir al baño, a por un vaso de agua o un café; te vendrá muy bien levantarte de tu puesto de trabajo y estirar las piernas.

Duerme entre 7 y 8 horas diarias.

Una mente descansada te asegura unos niveles de energía y salud positivos de cara al nuevo día.

Haz deporte.

Practicar deporte varias veces por semana te ayudará a estar mejor. No sólo generarás endorfinas sino que, además, dormirás mucho mejor. La natación, en estos casos, suele estar muy recomendada.

Si fumas, déjalo.

Ni te puedes imaginar lo que tu cuerpo agradecerá que dejes de fumar. Así que si quieres mejorar tu salud, tu nivel de energía y tu autoestima, ya puedes ponerte a ello.

Cuida tu alimentación.

Procura comer sano, aportando a tu organismo las vitaminas, minerales y fibra que necesite y que se encuentran presentes, en gran medida, en frutas y verduras. Abandona la comida basura y verás lo bien que te sientes.

Estos son unos consejos básicos que nada o muy poco te costará ponerlos en marcha, ten paciencia porque nadie dijo que fuese fácil. Lo primero que debes hacer es pensar en ti y si la ansiedad se apodera de tu cuerpo, respira de modo lento y profundo, unas cuantas veces, intentando relajar tu mente y concentrándote en tu respiración. Tranquilo, vas por el buen camino.