Las grandes multinacionales digitales están en el foco de este nuevo impuesto, pero su ámbito es más amplio y otras empresas podrían caer bajo la obligación de rendir más cuentas al fisco.

Las aerolíneas y los grupos de telecomunicación están entre los señalados.

El nuevo Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD) promete gravar algunas actividades que son más que comunes en estos dos sectores.

No obstante, la normativa que pondrá en marcha esta nueva tasa está aún en fase de trámite y el texto definitivo podría acotar más su aplicación para limitar posibles “daños colaterales” en terceras industrias.

Entre los negocios que el nuevo impuesto pretende gravar está el de la publicidad online entendida como la inclusión de publicidad en un interfaz digital propio o de terceros dirigida a sus usuarios.