No se apreció, por tanto, la mejora que se había observado en los meses anteriores, aunque, como parecía deducirse de la información disponible entonces, la desaceleración que caracterizó el año 2018 se ha frenado y ahora la tendencia muestra una cierta estabilidad.

Las ventas interiores crecieron en el trimestre lo mismo que las ventas totales y con la misma intensidad que en el cuarto trimestre de 2018.

También se aprecia un perfil plano en el crecimiento de las exportaciones prácticamente desde agosto.

La única novedad destacable en los últimos meses sería la modesta mejora, respecto al final del año pasado, de las exportaciones a la UE.

Los perceptores de rendimientos del trabajo, indicador fiscal que aproxima la evolución del empleo asalariado, crecieron en febrero un 2,7%.